¿Una tienda online?... ya tengo una página web!

¿Una tienda online?... ya tengo una página web!

Años atrás utilizábamos el concepto de página web como el sitio en internet de nuestra actividad o negocio. Se trataba de sitios con contenido estático, dividido mediante algunos enlaces básicos principales: quiénes somos, misión, algún catálogo de productos y planilla de contacto. Sobre todo aquellos sitios perteneciente a la pequeña y mediana empresa. Excluimos a las grandes corporaciones, pues su enorme presupuesto siempre les ha permitido un desarrollo de contenido dinámico y el uso de grandes bases de datos.

Posteriormente, con el paso de los años empezaron a llegar las ventajas, principalmente para ese pequeño y mediano comerciante. Por ejemplo, una revista online o una comunidad que frecuentemente publicara artículos para un sector determinado, se beneficiaron enormemente por los CMS, o sistemas de manejadores de contenido por sus siglas en inglés.

Estos manejadores de contenido permitían incluir un gran volumen de información con aplicaciones de licencias gratuitas, ofrecidos en la mayoría de los planes de hospedaje. Pasaron a convertirse en un esquema de portal de noticias, por lo tanto, múltiples usuarios le dieron uso en la colocación y edición de sus propios artículos, por supuesto, mediante claves privadas para el control completo de su sección.

La presencia en la red de ese tipo de sitio lo denominaron portal, en lugar del simple concepto de página web. Aumentó significativamente la interacción por los usuarios, pues se actualizaba el número de artículos frecuentemente.

Un poco más adelante, la llegada de los blogs marcó otro concepto sobre el clásico término de página web. Más dinamismo aún, esta vez cualquier usuario manejó sus propios artículos, sin necesidad de pertenecer a grupo editorial alguno, satisfaciendo todo capricho de ser uno mismo el autor.

Muy seguido entra el concepto de tienda online, el líder Shopify dominando el mercado por la innovación que ofrece a sus usuarios la facilidad de desarrollar este tipo de tiendas. Desde un punto de vista técnico, comprende una programación especializada para la colocación de productos en primer lugar. Cada usuario en control total de sus productos, permitiendo la actualización de imágenes, precios y comentarios en todo momento. Una actividad constantemente dinámica e interactiva, eliminando ese clásico término de página web por tienda online.

Es cierto que las primeras páginas web también vendían productos de forma dinámica, para ellos era necesario comprar aplicaciones por separado o requerir servicios adicionales del webmaster para complementar la función requerida. Además, registrar cuentas corporativas por separado de procesadores de pago, por cierto nada económicas, a fin de que finalmente esa clásica página web tenga la función ecommerce incluida.

Hoy todo es más sencillo, a medida la tecnología avanza en complejidad por un lado, por el otro es más simple. Ventajas que van evolucionando para hacer la vida más fácil.

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